La Justicia ordenó más de 50 allanamientos en bancos y otras instituciones del país, entre ellos un estudio contable de Bahía Blanca, en el marco de una megacausa en la que se investiga la futa de 400 millones de dólares a través de falsas importaciones.
En nuestra ciudad, el operativo se llevó a cabo en un domicilio ubicado en Maestro Piccioli 1700 de Villa Rosas, perteneciente a la contadora Marisa Volpi, quien ya estaba siendo investigada en otra causa por la emisión de cheques sin fondos,
Cabe recordar que Volpi fue precandidata a concejal y a diputada provincial por el Movimiento de Integración Federal, con el abogado Fernando Burlando.
Los operativos realizados hoy están ordenados por el Juzgado Nacional en lo Penal Económico Nº 2, a cargo del doctor Pablo Yadarola y de la Fiscalía Penal en lo Económico Nº 6, cuyo titular es Jorge Dahlrocha. Es a partir de una investigación que surge e un cruce sistémico de parte de la Aduana.
Los allanamientos tienen lugar en el centro porteño y las ciudades de Córdoba, Rosario y Bahía Blanca. Incluyen 18 bancos, 8 estudios contables y 25 sociedades.
La maniobra, según las primeras informaciones, consistía en simular importaciones utilizando documentación y SIMIs (Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones) falsas, con el único objetivo de fugar divisas al exterior.
Los giros al exterior por las falsas importaciones se efectuaron a 146 firmas estadounidenses de dudosa constitución -fundamentalmente LLCs radicadas en Delaware y La Florida- que están vinculadas a argentinos.
Aduana puso en conocimiento de la situación al Homeland Security Investigations para recabar información de las empresas en los Estados Unidos y que también brinde información sobre los beneficiarios finales de las empresas radicadas en ese país.
El sistema SIMI no tenía trazabilidad del giro contra la importación de mercadería, esto fue solucionado con la implementación del Sistema SIRA que contiene un cruce sistémico y una cuenta corriente con BCRA.
En el caso de algunos estudios contables y jurídicos, se armaban las empresas y en otros ofrecían aumentar la capacidad económico financiera a quienes giraban las divisas.
Es importante remarcar que muchas de las empresas allanadas no estaban habilitadas como importadores o exportadores, fueron incluidas en la base de usuarios de comprobantes apócrifos y creadas solo para realizar este tipo de conducta ilícita.