El minuto a minuto de las decisiones del mandatario, las reacciones de la oposición y las declaraciones de los funcionarios
La vida pública está hoy dominada por problemas de una magnitud muy significativa. Uno de ellos es estructural, de esos que se desarrollan en cámara lenta. Es uno de los más importantes que afectan a la Argentina: la declinación en la educación y en las capacidades de los chicos para operaciones muy simples, que se aprenden en los primeros niveles de la escuela.
Luego de que el papa León XIV anunciara que se va a someter una operación en la antesala de su visita a la Argentina, el presidente Javier Milei se puso a disposición y, este lunes, aseguró que el Gobierno está “disponible” para efectuar cambios en la agenda.
“El otro día hice pública la preocupación al respecto y oramos por él para que pueda venir a la Argentina. Si la situación demanda un corrimiento en la fecha, nosotros estamos disponibles para hacer los ajustes necesarios”, marcó.
Además, sumó: “Hay dos temas importantes cuando recibís al Papa: la magnitud religiosa, ya que el 75% de la población es católica, y que, al mismo tiempo, es un jefe de Estado que es líder espiritual de millones de personas. Tiene una magnitud planetaria distinta”.
El nivel de actividad, el salario real, el empleo formal y el consumo siguen entre las deudas pendientes del modelo libertario. Pero Javier Milei avanza hacia el año electoral con tres ventajas competitivas. ¿Cómo es posible? Hay una respuesta obvia y es la falta de una oposición con chances de ganar, tanto en la dialoguista como en la más dura. Pero eso no es lo único que le juega a favor a Milei. Hay tres puntos que le dan ventaja, al menos por el momento, que en realidad son las piezas centrales del rompecabezas de esa oposición desflecada.
El periodista brasileño Rogerio Tomaz Jr., que fue deportado en Aeroparque y obligado a volver a San Pablo, apuntó contra el gobierno de Javier Milei por prohibirle el ingreso a la Argentina. La administración mileísta adujo faltas a las leyes migratorias, mientras que el asesor Santiago Caputo celebró su deportación.